El día Elias-Jauade hoy, lunes 25 de marzo de 2013, la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores fue el lugar de encuentro entre el canciller Elías Jaua; el gobernador del Zulia, Francisco Arias Cárdenas; Ydelfonso Finol, comisionado de la Asamblea Nacional para la Sierra de Perijá, y los familiares de dos líderes indígenas víctimas del sicariato. Se trata de Ana y Carmen Fernández, hermana y madre de Alexander Fernández, así como de Sabino Romero, hijo del cacique yukpa Sabino Romero Izarra. En esta reunión que se perfiló como una evidencia certera de la intención gubernamental por avanzar finalmente y luego de no pocas evasivas, en la concreción de verdadera justicia para el pueblo yukpa, el canciller Elías Jaua aseguró que “en sesenta días, el problema de la demarcación territorial yukpa estará resuelto”.

Quienes albergamos la confianza en que el problema de la autodemarcación territorial indígena será resuelto en la medida en que estas comunidades hagan parte del proceso sin la intervención de políticas divisionistas como las tradicionalmente emanadas del Ministerio de Pueblos Indígenas, sin la cooptación de comisiones que abracen perspectivas meramente desarrollistas, subestimadoras y totalmente desvinculadas de los intereses reales del pueblo yukpa, esperamos también que el compromiso hoy asumido por el canciller en nombre del gobierno venezolano sea cumplido a cabalidad.

La sangre yukpa derramada exige verdadera justicia. Sabino Romero, aún desde la ausencia, reclama la tierra que a los suyos pertenece. Señor canciller Elías Jaua: cumpla usted con la palabra empeñada.

¡No hay pueblo vencido! ¡Volvemos por todos los caminos!

3 comentarios en «Jaua: En 60 días estará resuelto el problema de la tierra para los yukpa»

  1. El Gobierno ha pedido que se le dé un chance a la palabra, y se les ha dado. El Gobierno ha pedido sentarse nuevamente, después de sucesivas conversaciones, con los Hermanos Yukpas, para intentar solventar la situación, y así ha sido, así es.

    Hoy día, que quedará entonces si mañana esa palabra es ensuciada, escupida, vilipendiada, olvidada!?

    Quién, pregunto, quién será capaz de irse contra el cinismo de estos enloquecidos del Poder que en nombre de Chávez quieren venir a resolver, esperemos que con buena intención, esta problemática a estas alturas…?
    Quién, me pregunto, Quién será el vivo que sacará provecho de todo esto?
    Quienes, si esta vez, y una vez más, demostrado históricamente desde Nicia para abajo. vuelven a traicionar el diálogo, el pago de bienhechurías, la demarcación real de tierras Yukpas, el cese a planes mineros en tierras demarcadas, y en todo el territorio nacional, el encarcelamiento de los homicidas de nuestros hermanos mayores y de los compañeros campesinos, la limpieza en los órganos institucionales de velar por el debido cumplimiento de este diálogo, seremos capaces, luego de que las elecciones transcurran (porque eso es lo que ellos, los del Gobierno, desean), y gane Maduro, y se afianze sus políticas, seremos capaces insisto, de llamar a Capítulo a quienes hoy, desde el Gobierno se sentaron en esa mesa a »negociar» la mejor salida?

    Qué ocurrirá si una vez más la palabra es olvidada, si nuevamente asesinan a un Yukpa en Machiques de Perijá, mientras se espera que en sus días hábiles, todo tenga solución…? Cuántos han de morir para darnos cuenta que este Estado y este estado de cosas absurdas nos tienen jugando un juego de nunca acabar en términos eleccionarios, y su propuesta se sigue fortaleciendo, y el aparato dominante sigue generando músculo para dominarnos como quiere, así, con salibita y en nombre de Chávez.

    Que la solución es la buena Junta; Tiene que venir de abajo, con respeto, solidaridad, dignidad, y ejerciendo cada uno su Rol, debemos emprender Campaña Popular por Las Luchas que aún debemos dar como Pueblo en todo el Territorio Nacional, darle forma y fuerza a esta Corriente Histórico Social, y asestarle, en el hígado un golpe a la derecha y otro tanto a los gobierneros.

    Seamos sinceros; tenemos la capacidad, más, la desidia juega un papel de suma importancia. no debemos quedarnos de brazos cruzados. Cada aporte es necesario, aún lo mínimo e insignificante que sea, pero hay que ser honestos con loq ue somos y lo que tenemos.

    Por Ahora, hemos de creerle al Canciller Elías. Del lado de los Yukpas estamos.
    Hasta Ahora será necesario estar calmados para que sean efectivas las demandas.
    Ahora, lo que sí, que nadie se chupe el dedo. Nos dan la vuelta, y solo si queremos, nos cogen a lazo o a tiros.

  2. Cuando yo oí por primera vez a la gente yukpa hablar, descubrí a los míos detrás de sus miradas, en el sonido de sus voces. Y sentí vergüenza de no estar junto a ellos en sus luchas. No era excusa la distancia. Y me incorporé humildemente a un equipo de trabajo honesto que comunicacionalmente desde Caracas trataba de dar a conocer sus luchas. No pude sostener la mirada de Ana, ni de Carmen, su madre, ni la de Zenaida, Lucía, Sabinito o Sabino Romero Izarra hasta que me sentí gente útil a su causa, que es y debería ser la causa de todo venezolano que posea identidad nacional, la de todo el que conozca sus raíces…

    Pocas personas pudieron percibir el dolor y la soledad de nuestros hermanos. Los medios de comunicación oficiales o privados nunca nunca se desplegaron para dar resonancia a sus voces o a sus imágenes. Por eso los venezolanos nunca se conmovieron ni interesaron por esa tragedia. Puedo decir que ni mi propia familia, de origen indígena, se interesó tan siquiera por conocer a fondo el tema. Sólo a mis hijos he rescatado de la indiferencia étnica. El resto está muy atareado «con sus propios problemas», con esa cotidianidad citadina que nos roba la solidaridad y el compromiso. Los amigos de consciencia también suelen dividirse y deciden apoyar una causa u otra dependiendo si son afines a tal o cual ideología o si en un grupo se encuentra un «compañero» con quien tuvo o tiene afinidad o beligerancia. Así, por supuesto, nos hicimos pequeños. Por eso digo que también nosotros desde las fauces de estas ciudades indolentes, contribuimos a que en plena proceso revolucionario mataran a nuestros hermanos yukpa y asesinaran cobardemente a su líder Sabino Romero.

    Hoy veo a mi familia yukpa hablar con las autoridades de posibles escenarios de superación del conflicto y siento una indignación extraordinaria.

    ¿Por qué esperar a que mataran a Sabino para escuchar las voces de alerta de investigadores, antropólogos, individualidades y colectivos sociales que intentamos visibilizar el conflicto? ¿Por qué sacrificar a un hermano para que las instituciones se dignen volver su mirada a un conflicto ancestral sobre el cual aún tenemos vergüenza étnica?

    Desde los organismos públicos siguen pidiendo paciencia, y los actores y los mecanismos burocráticos siguen siendo los mismos. Sabemos que una derecha flagrante y solapada (hoy la tenemos subrepticia)sería el peor escenario para los yukpas y para todo el pueblo venezolano. Pero llegan momentos de enfrentamientos necesarios. Llegan momentos de rechazar las tibiezas y medias tintas, los cortoplacismos electorales. Más le vale a este gobierno cumplir con lo elemental y facilitar los procesos de depuración de la atmósfera comunitaria de esos pueblos, enrarecida por la intervención nefasta de instituciones y del ministerio para los pueblos indígenas.

    Y para comenzar, lo primero que debemos vencer es la indiferencia. ¿Cómo hablar de dirección colectiva si los colectivos sociales viven aferrados a prebendas del gobierno y no quieren «retratarse» con el hermano en lucha? Si logramos avanzar tan sólo un poco más, sé que el avance popular será indetenible.

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