Desaparecer a un hombre por sus ideales, por sus actos, es una cobardía. También lo es quien tiene que responder por esta desaparición. Debemos seguir diciendo como ya es costumbre en estos casos: ¡Vivo se lo llevaron, Vivo lo queremos!

Desaparecer a un hombre por sus ideales, por sus actos, es una cobardía. También lo es quien tiene que responder por esta desaparición. Debemos seguir diciendo como ya es costumbre en estos casos: ¡Vivo se lo llevaron, Vivo lo queremos!