Raúl Zibechi ante este laberinto y nuestra dignidad

Raúl Zibechi ante este laberinto y nuestra dignidad

Reducir la ciudadanía al consumismo, degradando movimientos sociales, procesos de lucha y agendas creativas a cambio del poder adquisitivo que, a su vez, se convierte-reducido y degradado- en capital político-electoral, “saca a millones de pobres de la pobreza”, según datos econométricos, a la vez que transforma procesos y proyectos de transformación social en mecanismos prácticos de reforzamiento del sistema capitalista desde dentro y en sus términos renovados

Recuerden, El Esequibo es nuestro y Alcedo Mora también.

Recuerden, El Esequibo es nuestro y Alcedo Mora también.

Desde la Fiscalía General, pasando por la Defensoría del Pueblo, Gobernación de Mérida, Toby Valderrama etc el poder se protege y se ausenta cuando lo cree necesario, sigo creyendo que solo la lucha diaria, las paradas públicas en la Catedral de Caracas, el envió de boletines a los medios de comunicación, las cartas al Papa de Roma, las pintas callejeras, etc son las que darán con el paradero de nuestro compañero.

Prácticas de la “educación antipopular”, “ideologías en arroz con mango”, fe y mentiras.

Prácticas de la “educación antipopular”, “ideologías en arroz con mango”, fe y mentiras.

Países que ponen a Bolívar y sus estatuas y cuadros en todos lados y hacen chapitas, botones y toda parafernalia en todas partes -bien lindas y pintaditas- pero al mismo tiempo, somos casi neo-colonias de la dependencia de las diversas potencias, corporaciones “al estilo tropical” para aparentar y con mafias incubadas en otras mafias –internas y externas- a la manera de aliens en expansión. Las prácticas populistas en Latinoamérica sin empoderamiento real-social y verdaderamente popular, no tienen ningún futuro que se diga. Lo que sí es cierto es que llenan los bolsillos y sus arcas. “Nos mean en la cabeza” y nos dicen que está lloviendo. Mucha gente aún empapada de orín, sigue votando por ellos.