Las organizaciones de pueblos indígenas presentes en esta Segunda Cumbre, teniendo conocimiento de
los lamentables acontecimientos acaecidos en Bolivia la noche del 10 de diciembre; el asalto y la
ocupación de la casa de gobierno del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (CONAMAQ)
principiada por una turba de individuos financiados por el gobierno y completada luego por fuerzas de la
policía Boliviana.
Manifestamos nuestra más profunda preocupación porque desde la noche del martes 10 de diciembre
las autoridades originarias del CONAMAQ están impedidas de desarrollar sus actividades con
normalidad toda vez que no se les permite ingresar a sus oficinas y hacer usos de sus equipos de
computación y comunicación, tan necesarios para la vida organizativa de los pueblos indígenas.
Repudiamos la actitud intervencionista y divisionista del gobierno de Bolivia con las organizaciones de
pueblos indígena como fue en el año 2012 con la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB)
y ahora con CONAMAQ por el solo hecho de exigir el respeto y el cumplimiento de sus derechos a la
vida, territorio y libre determinación.
Hacemos un llamado a la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos, al Foro Permanente
sobre cuestiones indígenas, al Mecanismo de Expertos para los Derechos de los Pueblos indígenas, el
Relator Especial James Anaya a pronunciarse sobre las flagrantes violaciones a los derechos humanos y
libertades fundamentales de los pueblos indígenas de Bolivia y del CONAMAQ.
Exigimos la inmediata devolución de la casa, oficinas, equipo y documentación a la organización
CONAMAQ, así como la necesaria investigación judicial de los hechos del 10 diciembre y posteriores de
agresión violenta a miembros del CONAMAQ, destrozos y pérdidas causada en los bienes y patrimonio
de las organización de pueblos indígenas.
Colombia, Villavicencio-Meta, 15 de diciembre de 2013

